Design Thinking, la metodología que te ayudará a innovar

Design Thinking

El marketing más allá de vender, siempre ha estado centrado en el contento de los usuarios. Y a pesar de que ese sigue siendo el enfoque actual, años atrás muchas marcas no lo tenían tan claro. Por suerte hoy en día, las marcas y negocios están conscientes de esta importancia y apuestan por una metodología innovadora como lo es: Design Thinking.

Las tecnologías digitales cada día evolucionan más y más, de seguro recuerdas cuando enviabas solo SMS o hacías llamadas. Y hoy tienes hasta videollamadas grupales, efectos visuales y redes sociales. De hecho, el mundo publicitario evolucionó también, antes teníamos vallas publicitarias o comerciales en la TV y ahora podemos crear campañas impactantes en Facebook e Instagram Ads.

¿Qué hemos hecho en cada paso hacia la transformación digital? Innovar. La innovación y la creatividad son la clave para que los negocios garanticen su rentabilidad en el mercado.

¿Qué es el Design Thinking?

El Design Thinking o como lo dice su traducción al español “pensamiento de diseño”, es una metodología que nació en los años 70 y su base trata de, desarrollar productos y servicios innovadores.

Y tú nos dirás: “ok, pero en marketing todo se trata de innovar”. Sí, es cierto, pero esta metodología busca hacerlo desde una perspectiva más humana. ¿Cómo? De la siguiente forma:

  • Trabajo en grupo donde todos pueden aportar ideas y ser equipos multidisciplinarios.
  • Conectar todas las gestiones creativas con la sensibilidad y emociones de los usuarios o potenciales clientes.
  • La interacción es clave para conocer las necesidades.

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Etapas del proceso de Design Thinking

Ya sabemos entonces que la metodología se centra en brindar soluciones efectivas e innovadoras a problemas reales de nuestros potenciales clientes. Pero para poder cumplir con ese objetivo, de darle al cliente una estrategia súper creativa, necesitamos madurarla a través de un proceso que tiene 5 etapas:

  • Empatizar

Así tal cual como lo dice esta primera fase, el paso principal es el de comprender las necesidades de los prospectos, en un lenguaje más coloquial “ponerte en los zapatos de tus potenciales clientes”.

  • Definir

En esta segunda etapa del proceso de Design Thinking comenzamos a plasmar lo que recopilamos en el primer paso. Analizamos todo lo que se investigó, se establecen qué aporta valor y cuáles serán esos elementos que nos permitan alcanzar los objetivos.

  • Idear

Entonces, ya tienes todo recopilado y definido, lo siguiente de esta etapa del proceso es comenzar a diseñar la solución de ese problema que previamente determinaste gracias a la investigación en la “empatización” y  la organización en la “definición”.

En esta etapa no surge una sola opción, la idea es hacer una lluvia de ideas por parte de todos los integrantes del equipo, despertar el pensamiento creativo y no descartar nada por muy loco que parezca al principio.

  • Prototipar

Aquí comienza a suceder la magia, todo lo que previamente investigaste, ordenaste y comenzaste a maquetar empieza a tomar una forma concreta. Nos referimos a que las ideas se hacen tangibles, el diseño de la solución cumple con las necesidades de los clientes y allí, podremos saber qué se necesita mejorar para terminarlo de lanzar.

  • Testear

En esta última etapa del Design Thinking, esos prototipos que previamente creamos y analizamos, llegan a manos de los potenciales clientes para terminar de definir sus fallos u oportunidades ante el mercado. Y ya aquí sabremos cómo nuestras ideas pueden llegar a ser realmente innovadoras.

Para hacerlo más sencillo:

👉 Empatizar ➡️ Investigar al potencial cliente

👉 Definir ➡️ Organizar lo que se investigó

👉 Idear ➡️ Recopilar ideas para comenzar a diseñar

👉 Prototipar ➡️ Se concretan y se materializan las ideas

👉 Testear ➡️ Poner en las manos de potenciales clientes para definir oportunidades

¿Por qué incluir esta metodología en tu gestión?

  • Brinda capacidad para llevar de forma rápida, las ideas a la acción.
  • Saca a la luz el lado más creativo de todo el equipo de trabajo.
  • Permite comprender de forma fácil la necesidad del cliente y da espacio para la inspiración gracias a la lluvia de ideas.
  • Creas un ambiente de trabajo donde los integrantes se siente seguros y escuchados, y allí es donde surgen las ideas más innovadoras.
  • Las emociones venden y sacar el lado más humano interno (tu negocio), logrará conectar con el lado más humano externo (los clientes).

Te dejamos el podcast de Vilma Núñez, donde nos explica a través de su experiencia las etapas de esta increíble metodología. 😉

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